
Cada martes y viernes de 10:00 a 14:00, sumérgete en la historia de Fuerteventura descubriendo los valores patrimoniales del pueblo de La Oliva…



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Los Coroneles de Milicias constituyen un elemento imprescindible para entender la vida de La Oliva durante los siglos XVIII y XIX, dado su enorme poder militar, judicial, político y económico que les permitió convertirse en los auténticos señores territoriales.
El pueblo de La Oliva alberga un significativo número de edificaciones, públicas y privadas, que forman una unidad de asentamiento disperso y que son representativas de su evolución histórica, cuyas huellas pueden ser descifradas en los cinco inmuebles siguientes:
Inmueble que nació como almacén para albergar los diezmos, décima parte de la cosecha del año abonada a la Iglesia por los agricultores. Actualmente alberga un Museo del Grano, cuyo objetivo es la recuperación de los elementos culturales tradicionales vinculados al ciclo agrícola. El principal contribuyente de La Cilla era el Coronel de Fuerteventura, poseedor de grandes extensiones de terreno cultivadas de cereales.
Obra mudéjar y popular iniciada a finales del siglo XVI que presenta las formas peculiares de la arquitectura local. Se trata de un edificio de planta rectangular con pequeña sacristía anexa al lado derecho. Consta de tres naves con sendas capillas, cubiertas a dos aguas. En su interior alberga una interesante colección de bienes muebles vinculados, entre los que destaca el políptico del Retablo Mayor, obra del mejor pintor barroco de Canarias, Juan de Miranda Cejas (1723-1805). A lo largo de su dilatada trayectoria como lugar de culto, este templo ha tenido una relación directa con la familia Cabrera, linaje de los coroneles de la isla. Esta declarada Bien de Interés Cultura (BIC) mediante Decreto del Gobierno de Canarias, de fecha 24 de septiembre de 1993.
La Casa de Los Coroneles fue construida en la segunda mitad del siglo XVII por la familia Cabrera Bethencourt. Fue reformada y ampliada en el siglo XVIII para servir de residencia habitual de los Coroneles, los cuales se trasladan de Betancuria a La Oliva. La última reforma impulsada por sus propietarios data`de finales del siglo XIX. La Casa de los Coroneles es el máximo exponente de la arquitectura civil de Fuerteventura. El conjunto está declarado Monumento Artístico Nacional, mediante Orden del 13 de junio de 1979. En la actualidad, el inmueble está destinado a centro cultural donde se desarrollan exposiciones y actividades culturales, destacando por su interés histórico la exposición permanente que repasa el papel de los Coroneles de Milicias en el conjunto de la isla.
Casa de construcción tradicional y sencilla. Fue la residencia de Blas Curbelo Guerra, médico personal del coronel Cristóbal Manrique de Lara y su familia hasta mediados del siglo XIX. Actualmente, la casa y los edificios aledaños acogen el Centro de Arte Canario «Casa Mané», de titularidad privada, que alberga una de las más interesantes muestras expositivas de artistas canarios contemporáneos.
Esta casa era propiedad de los coroneles cuando, en el año 1840, Sebastiana Cabrera se la dona a su hijo Pedro Manrique de Lara para que pueda vivir con independencia e intimidad. Una parte del inmueble ha sido restaurado recientemente por el Ayuntamiento de La Oliva. Aquí se ubica el Mercado de Las Tradiciones, lugar dónde pequeños empresarios autónomos comercializan una variada gama de productos relacionados con el sector primario y la artesanía de Fuerteventura.