Qué ver: Isla de Lobos Fuerteventura
Isla de Lobos: una joya natural de Fuerteventura

La Isla de Lobos es un pequeño islote intacto de unos 4,5 km² situado al noreste de Fuerteventura, separado por la Bocaina, un estrecho cuya profundidad no supera los 30 metros. Este paraíso natural es fácilmente accesible desde Corralejo.
¿Por qué se llama Isla de Lobos?
El nombre de la isla proviene de las focas monje, también conocidas como «lobos marinos«, que una vez poblaron sus costas. Desafortunadamente, estas especies están ahora en peligro de extinción. Los pescadores eliminaron a las focas de la isla, temiendo que su alta voracidad, con un requerimiento diario de 30-40 kg de pescado por animal, pudiera reducir los recursos marinos locales. A pesar de los contratiempos, se están realizando esfuerzos para reintroducir estas fascinantes criaturas en la isla, al tiempo que se crea conciencia entre los pescadores sobre la importancia de la biodiversidad.
Cómo llegar a la Isla de Lobos
La Isla de Lobos es fácilmente accesible desde el puerto de Corralejo, en Fuerteventura. Hay una serie de ferries disponibles que funcionan a diario, con un tiempo de viaje de unos 15-20 minutos. Para aquellos que prefieren una experiencia más personalizada, es posible alquilar taxis acuáticos, lanchas auxiliares o pequeñas embarcaciones privadas, ideales para grupos o para aquellos que quieren más flexibilidad en los horarios.
Además, muchas excursiones organizadas incluyen actividades como snorkel, paddle surf o visitas guiadas. Para reservar billetes de ferry o una excursión, se recomienda hacerlo con antelación, especialmente durante la temporada alta, ya que el número de visitantes diarios es limitado para proteger el ecosistema de la isla.
Qué ver en la Isla de Lobos
Toda la isla es un parque natural protegido, con una biodiversidad increíble. Estas son algunas de las principales atracciones:
Playa de la Concha (o La Caletta): Una preciosa playa de arena clara y aguas tranquilas, ideal para relajarse y bucear.
La Caldera: Un pequeño volcán de 127 metros de altura, que ofrece espectaculares vistas panorámicas y es uno de los destinos favoritos para practicar trekking.
Flora y fauna: La isla alberga más de 130 especies de plantas, muchas de ellas endémicas, y numerosas especies de aves, como la gaviota plateada, la avutarda y la pardela cenicienta. La riqueza biológica es extraordinaria para una isla de este tamaño.
Fondos marinos: Como parte de la zona de reserva submarina, los fondos marinos de la isla son un tesoro ecológico para los buceadores y los entusiastas de la biología marina. Las aguas cristalinas hacen de la exploración submarina una experiencia inolvidable.
Un poco de historia
En 1963, la isla fue comprada por el empresario Rudy Meyer Asensio como propiedad privada, pero fue vendida unos años antes de ser declarada parte del Parque Natural de las Dunas de Corralejo en 1982. Desde entonces, la isla ha sido protegida y cualquier construcción está prohibida.
Hasta 1968, la isla estuvo habitada por Antonio Hernández Páez, conocido como «Antoñito el Farero», que se encargó del faro local. Hoy en día, el faro ha sido automatizado, pero su historia sigue viva en los cuentos locales. Los descendientes de Antoñito todavía regentan el único restaurante de la isla, donde se pueden degustar platos sencillos a base de pescado fresco.
Actividades en la isla
La isla es frecuentada por turistas, nadadores, buceadores y surfistas. Estos últimos aprecian las olas de alta calidad que se encuentran a los pies de La Caldera, un verdadero paraíso para los surfistas.
Para aquellos que buscan un día relajante, Playa de la Concha ofrece un entorno tranquilo, mientras que los entusiastas del senderismo pueden explorar los senderos que atraviesan la isla, incluidos los que conducen a la cima de La Caldera.
Planifica tu visita
Para visitar la isla, es necesario obtener un permiso gratuito en línea, ya que el número de visitantes diarios está regulado para proteger el ecosistema. Lleva agua, comida y todo lo que necesites para un día en la naturaleza, ya que no hay tiendas en la isla.
Recuerda respetar las normas del parque natural: no dejes basura, no recojas plantas y no molestes a los animales. Este pequeño gesto ayuda a preservar la singularidad de Isla de Lobos para las generaciones futuras.

Cómo llegar
Isla de Lobos
La isla de Lobos es una reserva natural única, situada a pocos kilómetros de la costa de Fuerteventura. Es accesible exclusivamente en ferry desde el puerto de Corralejo, en el norte de la isla. A continuación, te explicamos cómo llegar desde las principales ciudades de Fuerteventura:
Desde Corralejo (Norte):
- Camino: Dirígete al puerto de Corralejo, donde los ferries salen regularmente a Lobos. La travesía dura unos 15 minutos. Es la forma más cómoda y rápida de llegar a la isla.
Desde Puerto del Rosario (Capital):
- Distancia: A unos 35 km de Corralejo.
- Camino: Tome la FV-1 en dirección norte para llegar al puerto de Corralejo. Una vez allí, toma el ferry a Lobos. El viaje total, incluido el ferry, dura aproximadamente 1 hora.
Desde Caleta de Fuste (Este):
- Distancia: A unos 45 km de Corralejo.
- Camino: Siga por la FV-2 hacia el norte hasta Puerto del Rosario, luego continúe por la FV-1 hasta Corralejo. Desde el puerto, tome el ferry a Lobos. Tiempo total: aproximadamente 1 hora y 20 minutos.
Desde Morro Jable (Sur):
- Distancia: A unos 130 km de Corralejo.
- Camino: Siga la FV-2 hacia el norte hasta Puerto del Rosario, luego tome la FV-1 hasta Corralejo. Desde el puerto, tome el ferry a Lobos. El trayecto total dura unas 2 horas y 30 minutos.
Información importante:
- Acceso regulado: Se requiere un permiso para visitar Lobos, que está disponible en línea o en las compañías de ferry.
- Reservas: Es aconsejable reservar los billetes de ferry con antelación, especialmente en temporada alta.
- Equipo: Lleva zapatos cómodos, agua y comida, ya que los servicios en la isla son limitados.
- Respeto a la naturaleza: Lobos es un área protegida, así que sigue las reglas y ayuda a preservar este paraíso natural.
